La entrada a la fiesta

El ingreso a la fiesta de bodas es la impresión primera que se lleva cualquier persona, invitado o no. Como versa el refrán, “la primera impresión es la que cuenta” y n este caso no es para nada equivocado.

Por ello, debemos poner principal atención en el modo que recibimos a nuestros invitados, pues de ello puede depender el resto de la fiesta, ya que el recibimiento predispone a una determinada actitud por parte de las personas.

Una entrada debe estar decorada de manera amena y agradable. Preferentemente se debe utilizar colores claros y pasteles, sin excesos de adornos. Pues en éstos casos la belleza se halla en la sencillez y la simplicidad. Por ejemplo, un lindo arco en verde, con flores naturales esparcidas de manera alternativa, puede sugerir una velada armoniosa y amena.

Otra opción es el camino de velas. En este tipo de caminos, se sugiere utilizar velas de diversos tamaños, y en colores poco llamativos, excepto que se trate de una fiesta inspirada en un color determinado. De lo contrario, las velas blancas en fanales transparentes, las cuales delimitarán una alfombra o simplemente el piso desnudo.

Al llegar a la recepción, se sugiere esperar a los invitados con alguna copa de bebida para degustar, y por qué no, bocaditos variados. Además una buena opción son los sillones en diversos modelos, distribuidos a fin de que entre los conocidos se sienten a compartir u momento agradable, antes de la fiesta propiamente dicha.

Escrito por | 25 de mayo de 2011 | 0 comentarios
Categorias: General y Organizar una boda | Etiquetas: , , ,

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